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Reflexiones

Por la zorra

Así como los zorros huyen, al verse sorprendidos en el gallinero robando huevos, así huí yo el sabado de la inauguración a la que me invitaron: con el rabo entre las piernas, como un ladrón pillado en flagrante delito, como el tonto de la pelicula que no sabe donde meterse… Es que, a veces, una se vuelve idiota, y no veas la que lía sin darse ni cuenta; una casi tan gorda como cuando Dani y Brais se escondieron en la nevera de Frutas Sol, pero esa es otra historia.

Bien, la cuestión es que me invitaron a la inauguración de una tienda, y allá me fuí en la mejor de las disposicones, que no eran muy buenas, precisamente, ese día, con toda la ilusión a ver la tienda nueva. Muy bonita, por cierto, enorme y con muchos objetos bellos, me lleve dos campanitas y una bola de obsidiana negra (creo), muy chula.

Me paseé por la tienda un rato, hasta que me sentí medianemente aclimatada, porque hasta ese momento, momento en que encontré la bola, me sentía totalmente fuera de lugar, y me fui feliz, como una perdiz, y contenta, como una niña con zapatos nuevos, a pagar mis compras. Y en la caja me encontré con una chica a la que asusté, sin pretenderlo, y me afligí tanto, que me dio por llorar, mientras medio mundo me miraba y la pobre Lola pensaba que lloraba porque no me habían hecho el 10% de descuento… Total que se fué a llamar al dueño, que pacientemente desglosó la factura para mi, mientras yo insistía en que no lloraba por eso y, lo cierto, es que hace 20 años hubiese llorado por el dinero; recuerdo cierta excursión de fin de curso… Pero esa es otra historia.

La cuestión es que después de ese ridículo tan espantoso se me quitó el hambre y sólo tenía ganas de salir de allí, y haciendo acopio de valor y de Conchi, quién lo iba a decir, esperé pacientemente hasta que todo el mundo se halló reunido alrededor de la gran mesa, degustando los múltiples manjares dispuestos para la ocasión, y me escapé ladinamente, por la zorra, sin despedirme de nadie.

Benditas gafas de sol, que me resguardaron todo el camino de vuelta a casa; por lo menos me fui con mi bola negra.

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¿Qué haces cuando te quedas sin chocolate (del blanco) y te queda media cajetilla de cigarros?
Pues escribes en tu blog, evidentemente. Aunque, la cuestión es que tampoco tengo mucho que contar, salvo que estoy un poco cansada y nerviosilla con todas la idas y venidas entre bancos y gestoria… Pero ya falta poco para que todo esté perfecto y marchando viento en popa a toda vela.

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Hola a todos, he vuelto

El otro día recibí un e-mail conforme alguien me había dejado un comentario en este blog y, ni corta ni perezosa, lo abrí alegremente y me encontré con el saludo de Javier, un chico de Málaga (Muchas gracias, Javier, por tu comentario y tus ánimos) y, lo cierto es que hace mucho, muchísimo que no escribo nada aquí, tanto que casi se me olvida que tengo un blog…
Pero es que he estado muy liada; las cosas no me van mal y ya hace tiempo que puedo considerarme feliz, pero estoy trabajando como una loca y en mi mente no ha quedado espacio para nada más, lo cúal es una verdadera pena, porque casi olvido lo que realmente importa y el objeto de este blog, que no es otro que comunicarme con el resto del mundo desde mi torre de crital, que Rapuncel es mi segundo nombre.
El proyecto en el que me embarcado no es otro qu ela creación de una empresa, MI EMPRESA, cuyo nombre no es otro que Mundo Askani SLU y esto me está ocupando mucho más de lo yo que había pensado en un primer momento. Es curioso como se hacen las cosas, porque teoricamente, con mi propia empresa tendría más tiempo para mi y los mios, menos trabajo y más dinero, y lo cierto es que mi tiempo libre se ha reducido a la mitad, el trabajo se ha multiplicado por 4 y el dinero sigue siendo un bien escaso…
Lo que más tiempo y trabajo (sudores frios, lágrimas y cabreos) me está llevando es la web de la empresa, que no es otra que “Brujas de Askani”, que os invito a visitar, sin compromiso, por supuesto… lo cierto es que me siento orgullosa de como me ha quedado, aunque sigo peleándome con el publisher, y el html, y sigo sin conseguir centrar la página, así que, si alguien sabe como hacerlo, desde el publisher o insertando algún código, que, por favor, me lo diga, por que hay días en que tiraría el ordenador por la ventana.
De todos modos quiero agradecer a todos los que han firmado el libro de visitas (que no son muchos, pero si entusiastas y cada uno vale por diez), a mis amigos que me animan diciéndome lo bien que me ha quedado, a la familia, por su apoyo moral y económico, a todos los videntes y tarotistas, compañeros del ramo que siempre me dicen que adelante, a mi hijo mayor por quererme aunque a veces no me porte del todo bien con él, a mi hijo pequeño por regalarme su cariño y no esperar más de mi que duerma una siesta con él y, por supuesto, a Yeday, Señor de la Fuerza Tranqui, por calmarme los nervios, ponerme en mi sitio y tener la infinita paciencia de aguantar mis desplantes (que no son pocos), cuando las cosas no salen cuando yo quiero, como yo quiero y cuando yo quiero y pierdo por completo la poca paciencia que nunca he tenido… Gracias, Diego, por elegir estar conmigo en todos mis momentos.
En fin…, creo que por hoy ya no tengo más que decir. A ver si no pasan meses hasta la proxima vez que escriba.
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¿Qué bello es vivir?¿La vida es bella?

Hace un tiempo, unos 4 años, para ser exactos, estaba convencida de que vivir era una gran putada, que lo único que te podía aportar era sufrimiento y, si miraba un poco hacia el futuro, más me convencía a mi misma. Incluso tomé la decisión de no tener más hijos; mi hijo mayor ya tenía 8 años; y me sentía culpable y arrepentida de haber traido a mi hijo a este mundo de sufrimiento, sobre todo cuando pensaba en su futuro, ya que él era un niño relativamente feliz. Entonces estaba convencida de que no tendría más hijos, no porque no desease volver a ser madre, sino porque me parecía muy egoista por mi parte, además de un acto de crueldad extrema traer un ser a este mundo para sufrir… Por supuesto, mi percepción del mundo ha cambiado, no voy a exponer los motivos, ni lo que me ha llevado a creer que aqui se puede ser feliz, porque estaría escribiendo hasta el día del juicio. Pero al creer que aquí se puede ser feliz, comprendí que era justo y necesario que otros seres vinieran al mundo, entiendase que dejé de ver la vida como la Gran Putada, y decidí tener otros hijos y enseñarles a vivir para ser felices, porque esto también se aprende.

Bueno, a donde quiero llegar es a decir que esta es una postura congruente, en principio hay una opinión y una decisión, despues hay un cambio de opinión, que es de sabios, y una nueva decisión.

Pero lo que no entiendo es que alguien diga que no concive la vida con tantas injusticias como hay en el mundo, que la vida es una Gran Putada y que haya decidido tener hijos, porque una de dos o es una persona muy hipócrita o deja mucho que desear a muchos niveles, puesto que está condenando a otros seres a lo que ella considera una mierda de vida.
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1:42 AM

¿Con quien hablas un jueves a las 2 menos 20 de la mañana cuando has tenido un día no del todo satisfactori y te sientes aplanada? La respuesta es: Con nadie, no hay nadie con quien tú puedas hablar a esas horas (sin pagar, claro) despierto; JAJAJA.
Es un chiste malo, si tienes un diario, aunque sea uno cutre en internet, puedes explayarte en él; con ojo, claro, hay que vigilar lo que se escribe que despues todo se sabe… La cuestión es desahogarse lo suficiente para irse para la cama a dormir, sin ponerse en evidencia, sin delatar ninguna pequeña faltilla que pueda ser reprochable.
Aunque, en este momento tampoco es que tenga alguna, simplemente me siento angustiada y hambrienta, aunque he comido tanto hoy que la bascula va a explotar… Es un peso en el pecho que no se de dónde me sale, quizá sea que hoy no he sido capaz de conectar con la gente a la que se supone he de ayudar, si, quizá sea eso… Quizá la que hoy necesita ayuda sea yo, o simplemente ser escuchada, aunque sólo tenga tonterías que decir, no siempre uno va a estar en plan profundo y filosófico, a veces también es bueno hablar del tiempo…
Aunque, a lo mejor, es que me siento un poco sóla, todo el día rodeada de niños y sin ningún adulto con el que intercambiar comentarios, ya digo, aunque sean intrascendentes. Antes tenía a la cajera del dia que hay debajo de casa, pero se le acabó el contrato… Y la nueva no me cae bien.
Bueno, ya está, ya me pesa menos el pecho, ya me puedo ir a dormir, creo que, realmente, esto del blog empieza a serme útil…

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