La historia del Lobo Feroz 6

PARTE II.3

Así volvió a la casa de los cerditos y llamó a la puerta.

– Cerdito, cerdito pequeño – llamó sosegadamente – sal que te quiero mostrar una cosa.
– No me fio de ti, Lobo Feroz – Respondió el cerdito – . Dime que me quieres mostrar.
– Ya no como cerditos, ahora como sólo verduras y hortalizas – mintió con descaro – . He encontrado un huerto de patatas, las más grandes que has visto en tu vida, vayamos juntos y démonos un banquete.
– Vale – respondió el cerdito – iré contigo, dime donde es y a que hora quedamos.
– Quedemos mañana a las 4 junto al roble grande, allí está el huerto.

Y así el lobo se fue a dormir pensando en que al día siguiente daría cuenta del cerdito. Pero al día siguiente a las cuatro, el cerdito no apareció junto al roble grande, así que, el lobo, sospechando que ya estuviese en el campo devorando patatas, se apresuró a llegar al campo, mas allí sólo quedaban los hoyos que el cerdito pequeño hiciera para desenterrar las patatas. Disgustado y furioso, volvió a la casa del cerdito y volvió a llamarlo.

– Cerdito, cerdito pequeño, sal que te quiero mostrar una cosa.
– No me fio de ti, Lobo Feroz. Dime que me quieres mostrar.
– He encontrado un huerto de repollos, los más hermosos que has visto en tu vida, vayamos juntos y démonos un banquete.
– Vale – respondió el cerdito – iré contigo, dime donde es y a que hora quedamos.
Quedemos mañana a las 10 junto a la acacia del borde del camino, allí está el huerto.

Y el lobo se fue a dormir pensando que esta vez no se le escaparía el cerdito. Pero al día siguiente a las diez, el cerdito no apareció junto a la acacia al borde del camino, y, otra vez, el lobo sospechando que estaba allí sin él, corrió hasta el huerto de repollos, sólo para encontrar el campo desierto y los repollos comidos. Pero por fin se dió cuenta de que era el cerdito quién lo engañaba a él; seguro que el muy tramposo iba antes a comer y se aseguraba de irse mucho antes de que el llegara, así que esta vez sería el quien lo engañara.

Y otra vez volvió a la casa de los cerditos y llamó a la puerta.

– Cerdito, cerdito pequeño, sal que te quiero mostrar una cosa.
– No me fio de ti, Lobo Feroz. Dime que me quieres mostrar.
– He encontrado un campo de rábanos, los mejores que has visto en tu vida, vayamos juntos y démonos un banquete.
– Vale – respondió el cerdito – iré contigo, dime donde es y a que hora quedamos.
– Quedemos esta tarde a las 5 junto al huerto de patatas, allí, al lado está el campo.

Pero esta vez el lobo se adelantó al cerdito y estuvo allí a las 3, esperando al cerdito, y esperó por una hora, hasta que este apareció. Pero aún permaneció escondido hasta que el cerdito empezó a comer, y entonces se abalanzó sobre él.
El cerdito se llevó el susto de su vida, pero como era muy agil y estaba cubierto de lodo fresco, se le escurrió entre las garras al lobo y salió corriendo de vuelta a casa. El lobo le pisaba los talones, corriendo veloz, pues no estaba dispuesto a que se le volviera a escapar la comida, y en un último esfuerzo, consiguió agarrar al cerdito de la cola, justo cuando se metía en la casa.

– ¡Ya te tengo! – Gritó muy ufano.
Pero el cerdito era muy inteligente y muy rápido de pensamiento, así que le preguntó, inocente:
– ¿Estás seguro de que es mi rabo y no un rábano? – Pero el lobo, cogido por sorpresa, y recordemos que no tenía muchas luces, no respondió, pensando en si realmente había atrapado al cerdito o este le había vuelto a engañar. – ¿Estás seguro de que es mi rabo y no un rábano? – volvió a preguntar el cerdito.

Entonces, el lobo, solto el rabo para comprobarlo y el cerdito se metió en la casa dándole con la puerta en las narices.

El lobo frustrado, decidió bajar al pueblo y alejarse de los cerditos que eran demasiado listos para él, y con su oreja cortada y el rabo pelado, marchó camino del pueblo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

986 65 13 49
Ponte en contacto conmigo, consultas por visa o personales.
Consulta por Whatsapp
695037878
  • 2 Preguntas = 1,79 Euros (sale a 0,895 por consulta)
  • 6 Preguntas = 4,49 Euros (sale a 0,748 por consulta)
  • 12 Preguntas = 7,99 Euros (sale a 0,665 por consulta)

    Pago por PAYPAL (IVA NO incl)
Consulta